5 trucos para evitar el estrés

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El estrés es uno de nuestros principales enemigos, y puede sorprendernos en cualquier momento. Pero no te tienes que preocupar, con estos sencillos trucos podrás relajarte en cuanto llegues a casa o al hotel, si estás fuera, y recargar las pilas para el siguiente día.

El lugar donde realizar los ejercicios tiene que ser tranquilo. Intenta que en la habitación haya luz tenue y que la temperatura sea agradable. Silencia o apaga tu móvil y asegúrate de no tener interrupciones.

    1. La postura más adecuada es tumbado mirando al techo, con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, las piernas ligeramente separadas y los pies caídos hacia los lados. El cuerpo tiene que quedar el más horizontal posible, nuca y cuello muy extendidos y rectos. La boca tiene que estar cerrada, pero es muy importante que no se presionen los dientes, que la mandíbula quede muy relajada.
    2. Respira profundamente: cierra los ojos y coge aire profundamente por la nariz, aguántalo y después expúlsalo suavemente por la boca. Concéntrate en el ruido de tu respiración y en la sensación de inspiración y expiración. Mientras haces esto no dejes espacio a tu mente para nada más. Lo ideal es que hagas 20 respiraciones, después una pausa y vuelvas a repetir el ejercicio hasta que te sientas completamente calmado.

  1. Recurre a la visualización. Se trata de una de las técnicas más poderosas de la Psicología y es muy sencilla de aplicar, sólo necesitas un poco de práctica. Cierra los ojos y escoge una escena que te resulte reconfortante. Puede ser real o imaginaria, recréala con el máximo detalle posible para sentir que eres allá. Siente la tranquilidad y la paz que te inundan. Es como si fuera una película en la que tú eres el protagonista y el objetivo es disfrutar.
  2. Intenta estar plenamente presente: a menudo nos estresamos porque estamos en un lugar haciendo algo, pero pensamos en los problemas que tenemos que resolver. Esto hace que no seamos capaces de disfrutar de los pequeños placeres de la vida. Por lo tanto, una sencillísima estrategia para aprender a relajarse consiste en estar plenamente presente durante la práctica. Concéntrate en las sensaciones que experimenta tu cuerpo y habítalo por completo.
  3. Date un baño caliente: para acabar de fijar el estado de relajación, llena la bañera, ponte música de fondo y disfruta de un baño con agua caliente. Se ha demostrado que los baños con agua caliente no sólo contribuyen a eliminar el estrés, también mejoran nuestro estado anímico y nos ayudan a afrontar la sensación de soledad.

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